martes, 5 de mayo de 2009

ella [aquí]


Supe que ella nunca me vería igual


Ella abre los ojos, se recupera, piensa que el suelo la besa, las ideas le sangran y el cabello se mancha, quiere pensar que tendrá fuerzas para gritarle al terror que la ayude, quiere llenarse la boca con un puño de alivio…pero sabe que no puede, que nada la va a salvar, sabe que ella pronto la va a encontrar.

Empieza a pedir perdón de las bocas que nunca beso, de las lenguas que no habló, de las pestañas que no sopló, pero empieza a arrepentirse de no hacerlo, quiere comenzar, quiere volver a ser parida borrar las lenguas de fuego que le queman la piel, ella desea hacer nada y todo, sabe que dentro de poco la herida no la dejara pensar.

Empieza a ver que las cosas no eran tan fáciles como mamá decía, empezaba a ver que no todo se arreglaba con un beso y un te quiero, ella sabía que pronto moriría.

Intentó pararse, era inútil las fuerzas no llegaban, decido arrastrarse poco a poco, llegar al borde de la cama, su sangre la delataba dejaba rastro de ella, acelero su respiración los pulmones se le secaban poco a poco y la garganta ya no se sentía normal, ella quería morir con un dulce en la boca, sabía que jamás sucedería.

Empezó a sentir que podía levantarse, imaginaba con correr o volar, pero ella ya estaba cerca, la iba a encontrar, en cuanto la viera la haría borrar, no había escapatoria en un cuarto sin llaves encerrada, en un cuarto con ventanas selladas, en un cuarto con alfombra azul y sangre regada, la herida de su cabeza no dejaba de sangrar…”Ella me va a encontrar” se repetía, orar era inútil cuando el reloj empieza a avanzar más rápido no puedes morder con tus dientes las manecillas, ella subía las escaleras con un arma en su mano, decidida a enseñarle a besar las balas, no tenía nada en la cabeza, simplemente balas en la mano, y un corazón inhumano.

Decidió no moverse, quedarse como los conejos en la jaula, decidió disfrutar las respiraciones, amar el suelo, besar sus recuerdos y creer que alguien llegaría.

Abrió la puerta, ella ya estaba allí con la frente goteando, y un arma en mano, examinó los caminos marcados con sangre, sabía que golpearla con un palo de madera en la cabeza había sido buena idea, sabía que pronto terminaría cenaría y limpiaría, es molesto tener cadáveres en la planta alta, todo su plan estaba listo, dando la vuelta la vio, allí estaba ella con los ojos cerrados y una cabeza sangrando, decidió acercarse y cantarle al oído la canción que ella siempre había querido.

La volteo y sonriendo le grito, ella abrió los ojos y el miedo la comió, era el fin, ya no más, ya no más idas al cine, no más chistes baratos, no más películas baratas, no más canciones poperas, no más baile, no más música, no mas esencia ni existencia.

Uno en la nuca, uno en la frente, uno en la garganta, uno en la mano, uno en el pubis, uno en el estomago, uno en el ojo, uno en la boca, uno en el pie, la cuenta había sido exacta nueve balas, nueve muertes.

Le escupió y sin más rencor la pateo, salio de la habitación logró ver las marcas de las uñas en la madera, su zapato tirado, y un dedo arrinconado, que molesto había sido deshacerse de aquella hija que le mintió, que no le imploro, que no pidió permiso para ponerse aquel anillo que alguna vez ella uso.

Ella miró el noticiero de las 7, preparo la cena para dos y la llamó a cenar, parada al pie de las escaleras la volvió a vocear, ella no respondió ya estaba lejos, su espíritu ya corría por el bosque lejos de aquella madre que una vez la alimento, que una vez le cantó.

Ella enojada subió, la vio tal como la dejo y eso la alivio, estaba orgullosa que su hija conservara algo de obediencia, bajó y empezó a cenar.
Termino y recogió, subió y se acostó, mañana sería un nuevo día para volver a empezar, apago la luz. La ventana estaba llena de nieve, el espejo roto, tenía cortinas verdes, una alfombra azul, un cadáver tirado y un fantasma a su lado.

1 comentario:

Sofista!! dijo...

Que raro.



Cuando pensamos que sabemos,
todo es mentira.




Que raro, eso me pasa muy seguido.




Deberia comprar cigarros y ponerles nombre.




¡Deberia hablarte!





MøzKa

El Chisme de Lavadero se pone bueno con: